Gracias a: indignados7@gmail.com
Vea también:
"Encuentro de Intelectuales y Artistas del mundo por la Unidad y Soberanía de Bolivia" respalda el proceso de Cambio del Gobierno de Evo Morales
Cronología de los intentos de boicotear el referendo revocatorio del 10 de agosto en Bolivia
Pascual Serrano alerta que Grupo Prisa quiere de Evo Morales se vaya
Guerra mediática, medios privados contra el Gobierno de Evo Morales
La oligarquía fascista y su campaña para boicotear el referendo revocatorio
viernes, 8 de agosto de 2008
Doble Power Boliviano
Publicado por Admin en 17:36 0 comentarios
Etiquetas: agosto 2008, cívicos, corrupción de Prefectos, estados unidos, oligarquía, prefectos, referendo revocatorio, USAID, usaid financia a oposicion
jueves, 7 de agosto de 2008
SI a Evo Morales y NO a la Dictadura mediática
Fuente Video: http://www.youtube.com/queremosrepublica
----------------------------------------------------------------------------------------------
Los medios, la clase media y los intereses estadounidenses en Bolivia
Alejandro Saravia
La clase boliviana dueña de los medios de comunicación maneja y reproduce en Bolivia los mensajes de Washington y la oligarquía local que buscan detener, manipular y sabotear a cualquier precio no sólo el referendum revocatorio, sino el proceso mismo que ha reconocido en el indígena, en el mestizo pobre, al ciudadano y al actor político.
El control de los medios de prensa por parte de pequeños grupos de poder, de familias que han medrado a costa del Estado es actualmente la mayor amenaza a las libertades democráticas y los intereses económicos de la población boliviana.
Esos grupos confunden a los ojos de la opinión pública la libertad de prensa con libertad de empresa. La libertad de prensa, en Bolivia, es la manipulación, la verdad a medias, o la misma mentira. La libertad de prensa es todo aquello que asegure un status quo que beneficia a los empresarios de los medios de comunicación y a su clase social, a ese empresariado que más que ser una burguesía es una clase compradora.
Ese status quo es el que empezó en 1982 con un Estado boliviano cuya administración fue coto privado del partidismo corrupto del MIR, el MNR y ADN, grupos políticos que mediante las “cuotas de poder” defendían los intereses de aquellos sectores de la empresa privada boliviana que hizo grandes negocios al amparo de las dictaduras militares y gobiernos civiles corruptos. (Pedro Rivero, dueño del periódico cruceño “El Deber”, además de otros 7 diarios, 2 radioemisoras y 2 canales de TV, fue embajador del ex dictador Hugo Bánzer. Un aliado de Gonzalo Sánchez de Lozada, Osvaldo Monasterio, de la Red Unitel, posee, además de medios de comunicación, vastos intereses en la agricultura y la ganadería.)
Estos grupos son los que actualmente generan los mensajes mediáticos que van formando el panorama mental entre la población boliviana. Sus mensajes van rayando la cancha de juego donde se forman los imaginarios colectivos y se articulan las movilizaciones sociales. A esto se suma la agresiva campaña gris de Estados Unidos contra Evo Morales. (El periódico Los Tiempos publica artículos firmados por Donald Rumsfeld. Así, la venta de publicidad política a favor de los intereses estadounidenses se disfraza de opinión periodística.)
El sumario ejecutivo de la doctrina para operaciones psicológicas conjuntas (Doctrine for Joint Psychological Operations), firmado en septiembre de 2003 por el general estadounidense James A. Hawkins (USAF) establece que las operaciones psicológicas estratégicas son actividades internacionales de información, conducidas por las agencias del gobierno de Estados Unidos (USAID) con el fin de influenciar las actitudes, las percepciones y las conductas, en este caso de los bolivianos, a favor de los intereses y objetivos del gobierno estadounidense. Estos programas son conducidos fuera de la arena militar pero pueden contar con los recursos, en este caso el financiamiento, del Departamento de Defensa estadounidense.
Ahora bien, el interés de Estados Unidos en Bolivia es el cambio de gobierno. Washington quiere deshacerse de Evo Morales (ya se han caído dos de sus tres helicópteros). La Casa Blanca quiere a un Tuto Quiroga, un Mauro Bertero o un Branko Marinkovic en la presidencia del país. Las transnacionales del petróleo quieren volver al antíguo régimen de utilidades y de saqueo de las materias primas bolivianas. Son los grandes intereses mineros los que quieren un retorno al pasado, a un Estado boliviano administrado aunque sea por una cleptocracia corrupta como la de Gonzalo Sánchez de Losada, sí, pero cleptocracia fiel a Washington.
Por otro lado, ese retorno al período de saqueo del país y la discriminación económica, política y cultural de la mayoría indígena boliviana requiere a su vez la adhesión de la clase media boliviana, de cierta clase timorata, alienada, racista, que no ve ni reconoce en sus propios rasgos su raíz indígena.
En Bolivia no hay una población blanca demográficamente relevante, (blanca en el sentido anglosajón), hay colonizantes. Internacionalmente, la identidad boliviana no es racial, es cultural. Los que se llaman blancos son sobre todo círculos de poder económico que se oponen al gobierno de Morales y Linera. La tez que se quiere blanca es la que ha llegado a Bolivia proveniente de regiones golpeadas por la guerra y la miseria. La oligarquía cruceña salida del refugio y la inmigración, ya no recuerda, o no le interesa hacerlo, la discriminación y la violencia que dio origen a su presencia en Bolivia.
Huerfana de ideas e incapaz de reconocer su propia herencia indígena, tanto cultural como biológicamente, aquella parte de la clase media boliviana que se opone de manera instintiva a las propuestas políticas del gobierno de Evo Morales no encuentra otra manera de expresarse que no sea el racismo disfrazado de discurso autonomista.
El indio Morales Ayma, sentado en el Palacio Quemado le confronta a su propio rostro, a sus propios valores. En un país de racismo atávico, aquella clase media boliviana, que ya quisiera ser alta, blanca y anglo-hablante, descubre que el andamiaje de segregación racial, que era parte constituyente del funcionamiento del aparato estatal, se viene abajo. Esa clase media boliviana ve aterrada que los indios ya no se resignan a ser aparapitas o empleaditas esclavas de las tareas domésticas. Le asusta ver que los indígenas bolivianos son también capaces de administrar un Estado y de proponer alternativas económicas que ponen al descubierto el simplismo económico de quienes creen que Bolivia debe ser administrada para satisfacer la angurria de las transnacionales. La falsa sapiencia de los economistas graduados en universidades extranjeras, el librecambismo importado, la ideología del “exportar o morir” ha causado más bien la debacle de varios
sectores productivos y sus respectivos mercados internos y ha convertido a las ciudades en espacios urbanos de vendecositas y ropavejeros. El neoliberalismo se ha agotado como modelo económico viable.
La clase media boliviana que votará contra Evo Morales no se da cuenta de que su propia condición de clase exige necesariamente la explotación y el abuso de la población indígena. Su razón de ser va en ello. ¿Qué haría la clase media sin “la chica de la casa, sin el “a ver hijo, cargámelo este bultito”? ¿De qué reiría esa clase sin las ocurrencias del plumífero de Paulovich y “su imilla Winona”?, ¿sobre quien escribiría en términos que confunden el humor con el racismo? ¿A quiénes pondrían a trabajar los terratenientes esclavistas, ya sin ayoreos o guaraníes que explotar?
En la culta Sucre, aquellos que agreden e insultan a los indígenas, vistos por las cámaras desde el exterior del país son tan indígenas como los que son obligados a besar la bandera de Sucre. Eso sí, se creen “blancos” porque así está escrito en el certificado de nacimiento: “raza: blanca”. Porque la dicción de su español no muestra un sustrato de lengua indígena. Porque se siente orgullosos de su pobre monolinguismo español. La ciudad de los muros blancos, la ciudad estudiante, la ciudad del 25 de mayo de 1809 no es más que una pequeña ciudad atrasada, habitaba por una población insegura culturalmente, alienada políticamente, e incapaz de reconocer frente al espejo el color de su tez, su constitución de indígena, su herencia quechua o aymara, su cultura nutrida por los primeros pueblos, ellos que son los dueños legítimos de la tierra que los cultos ciudadanos de Sucre pisan cada vez que cruzan la plaza donde, con gran honra, según ellos, infligieron a una población indígena una serie de actos aberrantes en nombre de la autonomía y el tribalismo. Basta el trabajo de documentación de un boliviano en la praxis, como es César Brie, para mostrar al mundo el verdadero rostro de la “gente bien” de Sucre, un rostro monstruoso, capaz de humillar y ofender profundamente al indígena boliviano.
Refugiada en los boliches de la plaza Colón, El Prado y la Av. Libertador, la clase media cochabambina, aquella que se opone a una Constitución más justa, y que ahora quiere que Evo sea echado del gobierno, sueña cada noche con ser clase media en Miami, en algún suburbio de Washington, idealmente sin negros.
La clase media cruceña, la que quiere ser “americana’ aunque en los hechos se nutra más de la cultura andina que de la estadounidense, cree que su raquítica copia del carnaval de Río de Janeiro es suficiente como signo inequívoco de identidad cultural. Esa clase media oriental que condena al indígena en el Palacio Quemado en nombre de la autonomía, la libertad y la democracia es la misma que no duda en montar sobre un tablado a la mujer cruceña y exhibirla como objeto de exposición ganadera, haciendo de ella un símbolo de alienación y racismo contra las mujeres indígenas.
Esta es la clase media boliviana formada por los medios de comunicación privada. Esos medios son los que fomentan el racismo, la alienación cultural, el prejuicio, el chauvinismo provinciano, el culto a las banderas, la glorifiación de grupos violentos como la juventud cruceñista, o la tarijeñista o la sucrencista.
Estos son los intereses estadounidenses en Bolivia: formar y financiar grupos de oposición a la presidencia del indígena Evo Morales. Alquilar por debajo de la mesa a la prensa nacional. La condición de colonia del Estado boliviano debe ser defendida en nombre de los intereses de Washington. El racismo como norma de funcionamiento social debe ser mantenido. La clase media alienada, la que sueña con el “American lifestyle” debe ser mantenida en ese estado de dependencia ideológica. La clase compradora, la oligarquía boliviana, la que asegurará la entrega de los hidrocarburos y minerales a las transnacionales, debe ser llevada al Palacio Quemado. Por todo esto, hay que votar contra el Evo. Hay que sacar del depósito el viejo espantapájaros del totalitarismo comunista, de la amenaza cubana y venezolana. Que sean los propios bolivianos, los manipulados por la propaganda gris y por los medios de comunicación al servicio de la oligarquía, los que acaben con el sueño de un país medianamente soberano. Nadie mejor que ellos para actuar al servicio de los intereses estadounidenses en Bolivia.
/bolpress.com
Publicado por Admin en 19:22 0 comentarios
Etiquetas: agosto 2008, comités cívicos, corrupción de Prefectos, dictadura mediática, evo morales, prensa boliviana, referendo revocatorio, terrorismo mediático
martes, 24 de junio de 2008
Prefecto de Tarija Mario Cossio encabeza la lista de denuncias de corrupción y malversación de recursos en prefecturas de Bolivia
I.
II.
La viceministra de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, Nardi Suxo, reveló que el prefecto de Tarija, Mario Cossío, ocupa el primer lugar entre las autoridades más denunciadas por irregularidades y malversación de recursos del Impuesto Directo de los Hidrocarburos (IDH).
Explicó que al Viceministerio de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción llegaron 58 denuncias contra algunos prefectos, en el siguiente orden:
El prefecto del departamento de Tarija Mario Cossío Cortez, tiene 18 denuncias; de La Paz, José Luis Paredes, 17; de Beni, Ernesto Suárez Sattori, 8; de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, 6; de Pando, Leopoldo Fernández, 6; y de Santa Cruz, Rubén Costas, 3.
Aclaró que los prefectos de Tarija, Beni, Pando y Santa Cruz, fueron denunciados por el desvió de recursos del IDH para las consultas autonómicas, sobreprecios para la ejecución de obras e irregularidades en la contratación de empresas.
Vea también:
Gobierno presentó pruebas de desvío de recursos (dineros) de la prefectura de Pando a los cívicos
Senador Cuellar denuncia a la Prefectura de Pando
Cívicos atribuyen el atraso de Tarija al centralismo y van por su estatuto
Resistencia de sectores sociales a consulta sobre estatutos en Tarija, 22 de junio
Publicado por Admin en 13:30 0 comentarios
Etiquetas: bolivia, comités cívicos, corrupción, corrupción de Prefectos, junio 2008, media luna, noticias, prefectos, referendo revocatorio, Tarija
viernes, 7 de marzo de 2008
Gobierno presento pruebas del desvío de recursos (dineros) de la Prefectura de Pando a los cívicos
El funcionario gubernamental realizó una detallada explicación en el Salón de los Espejos de Palacio Quemado, en donde explicó las pruebas de las transferencias que consideró como partes de una relación "política, ilegal e incorrecta" entre la Prefectura y el Comité Cívico pandino.
Quintana precisó que de la larga lista de transferencias de cheques del prefecto Fernández a la señora Ana Melena de Suzuki se registró una en el mes de junio de 2006, por 32.500 bolivianos para la compra de 5 mil banderas que fueron adquiridas de la ciudad de Santa Cruz.
Señaló que si bien las prefecturas reclaman tanto por la redistribución del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), ahora habrá que preguntarles qué es lo que hacen con esos recursos, cuando se está viendo que hacen circular cheques a los comités cívicos que son una especie de soborno.
En ese sentido, señaló que ello representa la subordinación del Comité Cívico al prefecto pandino, Leopoldo Fernández, de quien dijo, "es un viejo político del viejo sistema que coexistió con la práctica de los gastos reservados".
En ese marco recordó que Fernández comenzó su carrera política con Acción Democrática Nacionalista (ADN), y que fue ministro de Gobierno en la presidencia de Jorge Quiroga Ramírez el corto periodo 2001-2002.
Publicado por Admin en 9:12 0 comentarios
Etiquetas: corrupción de Prefectos, media luna, movimientos separatistas, prefectos de la media luna, prefectos y cívicos
