La Central de Pueblos Indígenas del Beni (CPIB), hoy CPEM-B (Central de Pueblos Étnicos Mojeños del Beni), impulsó en 1990 el proceso de cambio con una marcha, desde Trinidad hasta la ciudad de La Paz, para el reconocimiento de los pueblos del país, señaló uno de los líderes de esa movilización, Ernesto Noe.
“Pedimos un proceso de cambio, que haya un cambio; donde se tomen en cuenta los pueblos indígenas, pero también a los hermanos campesinos y también a los colonizadores. Marchamos por nuestros derechos”, señaló a la Agencia de Noticias Indígenas de Erbol.
Entonces, Noe, con 50 años de edad y titular de la CPIB, presidió el Comité de la Marcha. Recordó que fueron 800 indígenas; entre trinitarios, mojeños, chimanés, movinas y yuracarés de la región beniana, quienes participaron de la movilización denominada por el “territorio y la dignidad”, porque los distintos gobiernos entregaban sus tierras a terceras personas sin consultarles.
“Salimos a La Paz para pedirle al gobierno (del expresidente Jaime Paz Zamora) territorio indígena, antes de que sea traspasado por personas que acaparaban las tierras. El gobierno de aquel entonces se lo estaba entregando sin consultar a los pueblos indígenas”, contó el exlíder que actualmente cuenta con 71 años de edad.
Logros
La caminata comandada por líderes como: Ernesto Noe, Marcial Fabricano y Tomás Tipuazu, duró un mes y recorrió 600 kilómetros, hasta llegar a la sede de gobierno. Logró el reconocimiento de los bosques chimanés, el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), del territorio de los sirionós e ignacianos (trinitarios) del departamento beniano.
“Estos territorios estaban a punto de desaparecer porque se estaban entregando a personas latifundistas y por eso nosotros como pueblos estábamos quedando sin tierra para que trabajen las comunidades”, manifestó.
Ernesto Noe destacó que este fue el inició para el reconocimiento de los demás territorios indígenas que se encuentran en todo el país, a través de la titulación de las Tierras Comunitarias de Origen (TCO) de parte del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA). Dijo que la marcha fue sincera y se optó por ella antes que iniciar un bloqueo de caminos.
“Marchar y dialogar con los que tienen que dar soluciones es lo más factible, porque si vamos a bloquear las carreteras vamos a bloquear al libre tránsito y perjudicar a la población, y eso no lo vimos factible”, reconoció.
Por la Asamblea Constituyente
Marcial Fabricano, indígenas mojeño del Beni, lideró la caminata cuando tenía 38 años de edad y señaló que la movilización también demandó la modificación de la Constitución Política del Estado (CPE), porque los pueblos indígenas eran ignorados.
“Hubo una historia de negación de los pueblos indígenas. No había normas para su reconocimiento y sus derechos, así como el uso de los recursos naturales. Surgió (la marcha) como un movimiento ajeno a todo debate del qué hacer político y de la sociedad del país. Enarbolamos la verdad, fuimos sinceros”, aseveró.
Sin embargo, tras el éxito de la movilización de 1990, los líderes trabajaron en sus propias normas para lograr la modificación de la CPE, pero sin resultados, indicó Bienvenido Zacu asambleísta guarayo, quien a sus 33 años también fue parte de la caminata indígena de hace más de 20 años.
“Estábamos sin reconocimiento, ni siquiera estábamos en la Constitución. En la Ley Agraria del 53 nos decían que éramos selváticos, ni siquiera decía que éramos gente”, declaró.
Proceso del MAS
Los líderes de la movilización indígenas, coincidieron por separado, que pese al proceso de cambio del Movimiento Al Socialismo (MAS), aún se sienten marginados. “Habido el proceso de cambio pero, sin embargo, nosotros somos mal interpretado, seguimos siendo el hazme reír de las autoridades bolivianas, seguimos atropellados, seguimos siendo discriminados (…) el gobierno no nos ha tomado en cuenta como debería ser, como está en la Constitución Política del Estado”, manifestó Ernesto Noe.
El exdirigente hizo esa aseveración por el intentó del gobierno del presidente Evo Morales de pretender construir la carretera Villa Tunari–San Ignacio de Moxos en medio del TIPNIS, la intervención policial a la marcha en defensa del Parque y porque ahora impulsa la movilización del Consejo Indígena del Sur (Conisur), que busca la anulación de la Ley Corta que protege el Isiboro Sécure.
“No nos sentimos tan seguros. Se tendría que borrar con el codo lo que hemos escrito, pero no los vamos a hacer. La Ley se tiene que respetar (…) Se ve que en algunas partes habido proceso de cambio, pero con nosotros, y aún así nosotros seguimos siendo los hijastros de Bolivia y otros sectores son como los ahijados, los adorados y nosotros los despreciados”, lamentó.
Por su parte Marcial Fabricano, cuestionó directamente al gobierno de turno, ya que los ha engañado. “Sólo se basó en engañar a los pueblos indígenas, de aparecer como el rostro de un gobierno indígena, que enarbola un discurso en el ámbito internacional sólo para consolidar su gobierno”, puntualizó.
Erbol
viernes, 6 de enero de 2012
Aseguran que marcha indígena de 1990 impulsó el proceso de cambio
Publicado por Admin en 14:03
Etiquetas: MAS, proceso de cambio, Pueblos indígenas del Oriente, TIPNIS, VIII Marcha Indígena
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