lunes, 31 de enero de 2011

Chuquisaca llora y declara duelo por treintena de muertes en riada

La Gobernación de Chuquisaca declaró duelo departamental por las más de 30 personas que perdieron la vida tras la riada registrada en la quebrada de Molle Punku, en el municipio de Tarvita, a unos 200 kilómetros de Sucre, donde el agua arrastró a dos vehículos y de la que lograron salvarse sólo 16 personas.

La tragedia sucedió la noche del viernes y desde el domingo y por gestiones de la gobernación dos, helicópteros coadyuvan en las labores de rescate y se conoce que alrededor de 21 cuerpos fueron recuperados por el equipo de rescate y los comunarios que trabajan en esas tres jornadas en esta zona.

Los medios de comunicación lograron contactarse con las personas que lograron salvarse de la riada quienes comentaron el drama que vivieron esa noche, cuando vieron que el vehículo donde viajaban era arrastrado por las aguas y tuvieron que luchar para no ser arrastrados río abajo.

Octavio Cahuana, uno de los que logró salir, relató cómo el camión en el que viajaba se plantó casi en media quebrada y en el intento de auxiliarlo fueron sorprendidos por las aguas que prácticamente tumbaron el vehículo pero él salió junto a un médico odontólogo para protegerse entre unas piedras y ramas donde también llegaron otras nueve personas.

Cahuana manifestó que en ese momento ya era oscuro y sólo se escuchaban gritos de auxilio. "Seguía lloviendo y las aguas estaban por desbordarse al lugar que los cobijaba y entonces se pusieron a orar y todos lloraban de impotencia. Pero después, el caudal del agua fue mermando pese a la intensa lluvia, después de tres horas salieron hacia la orilla", indicó.

Según el informe de la prensa local, los cuerpos encontrados prácticamente estaban destrozados y se encontraron sólo partes en una dramática jornada que enlutó a las familias de esa zona.

La mayoría de las víctimas eran de la comunidad de Pampahuasi, donde había dolor y tristeza por esta tragedia, según pudieron constatar los periodistas que viajaron con el Gobernador Esteban Urquizo, la jornada del domingo y retornar casi al amanecer de este lunes.

El odontólogo de Pampahuasi, Adalid Zolá que también logró salvarse, relató que cuando se desbordó el agua dentro la flota en la que viajaba, inmediatamente salió por una de las ventanas y se agarró del camión que estaba plantado al lado. Desde ahí vio que muchas personas, adultos, niños y jóvenes eran arrastrados por las aguas, gritando auxilio. "Era imposible ayudarlos, además era oscuro", relató.

La búsqueda continúa en esta jornada y se conoce que en horas de la tarde las autoridades brindarán el informe oficial acerca del número de personas que perecieron en esa tragedia. Urquizu declaró duelo departamental sin suspensión de actividades.
ANF


Riada arrastra a una flota y un camión repletos de pasajeros en Chuquisaca

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Al menos 106 perecieron y más de 400 resultaron con heridas en accidentes de vías y circunstancias dramáticas durante enero en Bolivia, entre ellos 16 aplastados por miles de toneladas de concreto y acero tras el desplome de un edificio en construcción en la ciudad de Santa Cruz y otros 30 arrasados por la crecida de un río en una zona rural del departamento de Chuquisaca.

La mayor parte de ellos perdieron la vida en accidentes de tránsito en carreteras nacionales y rurales y, en el hecho más conmovedor, en el derrumbe de un edificio de apartamentos que cedió por el peso excedentario en 3 plantas a contrapelo del proyecto arquitectónico.

La última semana de enero que cierra este lunes se cobró la vida de al menos 16 constructores que a contrarreloj intentaban apuntalar, con palos y medios artesanales, el derrumbe inminente de un edificio que el lunes 24 de enero lanzaba en los primeros tres pisos estertores de advertencia inconfundible.

De acuerdo con la versión del Ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, que se pasó la semana en Santa Cruz, sacudida por el desastre, la empresa constructora reclutó a última hora operarios y técnicos en un desesperado intento por evitar que el edificio diera por tierra, como finalmente sucedió, cerca de la medianoche del lunes.

No se conoce el número exacto de albañiles, pintores, electricistas, arquitectos e ingenieros calculistas que se internaron en los subterráneos del edificio tambaleante esa noche.

El edificio enclavado en una de areniscas y cuyo esqueleto fuera levantado entre 2005 y 2008, no debía superar, desde el nivel rasante de la calle, los 21 metros de altura, reza el proyecto aprobado por el municipio local.

Pese a que el proyecto arquitectónico preveía 7 plantas, la empresa que asumió la fase final de la construcción y que preveía ganancias por más de 4,5 millones de dólares, por otra parte ya recaudados, añadió, unilateral y arbitrariamente, otras 3 más y una piscina en el octavo nivel, lo que sumó entre 1.500 y 2.000 toneladas más a lo calculado primariamente.

Los pilares nacidos en las fundaciones no aguantaron el peso excesivo que hizo explosionar, literalmente, los machones de los garajes y sótanos e, irremediablemente, las lozas se cayeron una sobre otra en una suerte de efecto cascada.
Obreros y técnicos murieron "instantáneamente", aplastados por miles de toneladas de escombros, calidad a la que quedó reducida la construcción a 5 cuadras de la Plaza de Armas 24 de Septiembre de Santa Cruz, reveló un ׳Comando de Incidentes׳ que coordinó las labores de salvataje de medio millar de socorristas bolivianos, peruanos, chilenos, mexicanos, argentinos y, en el último tramo de la operación de 6 días insufribles, franceses.

Cuatro días después, un autobús de pasajeros y un camión de carga fueron arrastrados por una riada en el Río Mollepunco, en el departamento de Chuquisaca.

El hecho se registró el viernes último cuando un camión de carga y un autobús de pasajeros, que cruzaban el lecho del río, fueron sorprendidos por el aumento intempestivo de su caudal, ocasionado por una fuerte granizada.

Los rescatistas de la Policía y el Ejército, asistidos por funcionarios de la Gobernación local, habían recuperado el domingo 30 cuerpos, en su mayoría campesinos indígenas quechuas, mientras las faenas se desplegaban río abajo.

El año abrió con 29 muertos, 13 de ellos en accidentes de tráfico, entre el 31 de diciembre y el 1 de enero recientemente pasados.

La cifra fatal se infló el 14 de enero cuando 9 murieron en otras carreteras bolivianas. Ese día 2 autobuses, uno de ellos embalados sin frenos, se estrellaron entre sí en un tramo de la carretera que une las ciudades de Cochabamba y Santa Cruz.

Días antes dos camiones se deshicieron a la altura de la población altiplánica de Vila Vila, en la vía que conecta las ciudades de La Paz y Oruro.

La colisión dejó 4 muertos, entre ellos un bebé de meses, poco después que un colectivo de servicio público con una data de 35 años rompiera frenos en una avenida de La Paz y dejara 3 muertos, una pareja de esposos y el embrión que ella llevaba en el vientre.

En medio, una colisión de motorizados dejó un muerto en la localidad de Viacha, cerca de La Paz, en una de cuyas barriadas un niño de 4 años que intentaba coger su pelota se precipitó del onceavo piso de un edificio de apartamentos.

La cifra creció dramáticamente el 17 de enero cuando un autobús que se desplazaba por un camino rural entre las poblaciones de Quime y Caxata, al oeste de la ciudad de La Paz, se desbarrancó: 15 personas perdieron la vida en el lugar.
ABI

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Sucre, 30 ene (ABI).- Una riada en un río que surca la localidad de Pampahuasi, en el departamento de Chuquisaca, se cobró la vida, el viernes último, de al menos 30 personas que viajaban en un autobús y un camión de carga, precisó el domingo el comandante departamental de la Policía, Iver Márquez, en declaraciones telefónicas a la ABI.