martes, 22 de marzo de 2011

Evo Morales promulga Ley para incentivar producción de quinua

El presidente boliviano, Evo Morales, promulgó hoy aquí un decreto que favorece el cultivo y producción de quinua (cereal), alimentos distinguido por sus valores nutritivos.

En el acto, en la ciudad altiplánica de Oruro, Morales afirmó que la norma tiene como objetivo promover la siembra y entregas de ese producto, lo que incidirá en mayores exportaciones.

Según el dignatario, es creciente la demanda de quinua sobre todo en países de Europa y Asia.

Morales lamento que en el mercado nacional ese producto no tenga tanda demanda, a pesar de que la del Fondo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) lo considera uno de los mejores alimentos en el planeta.

El dignatario precisó que la estrategia prevé la puesta en marcha de créditos por 10 millones de dólares,a los cuales podrán acceder pequeños, medianos y grandes productores, fundamentalmente en los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí.

También instó a los cultivadores a crear asociaciones que les permitan elaborar quinua con valor agregado, la cual ingresará con mayor fuerza en el mercado internacional.

El año pasado, representantes de 20 países de América, Europa y Asia asistieron en las ciudades de Oruro y Potosí al Tercer Congreso Mundial de la quinua.

En aquella ocasión, unos 100 investigadores de Argentina, Chile, Francia, Italia, Colombia, Dinamarca, Ecuador, España, Paquistán, Perú, Polonia, Estados Unidos y el país anfitrión, destacaron las potencialidades alimenticias del cereal denominado "grano andino de oro".

El primer Congreso Mundial de la Quinua se realizó en Perú en 2005, mientras que el segundo fue en Chile en 2007, donde por resolución se designó a Bolivia como sede del tercer encuentro.

Bolivia es el único productor y exportador de quinua real orgánica en América Latina hacia Estados Unidos, Europa y Asia, y posee una superficie cultivada de más de 50 mil hectáreas, con una producción estimada de más de 30 mil toneladas anuales.

Las ventas al exterior del grano generaron en 2009 ingresos al Estado en el orden de los 43 millones de dólares, mientras en 2004 fueron apenas 4,2 millones.

El principal mercado de la quinua boliviana es Estados Unidos (40 por ciento de las exportaciones).

El resto de las ventas se distribuyen en diferentes porcentajes a países europeos como Holanda, Francia, Suecia, Alemania, Australia, Bélgica y España.

Uno de los factores que hace de la quinua real un grano de gran importancia para el país es que es la única variedad que se adaptó a las condiciones agroecológicas del altiplano sur .

De acuerdo con estadísticas oficiales, en la nación suramericana existen alrededor de 70 mil familias campesinas dedicadas al cultivo de la quinua; de ellas el 80 por ciento está en los departamentos de Oruro y Potosí, y un 20 por ciento en La Paz.

La calidad de sus proteínas, el gran contenido de minerales y el alto valor nutritivo por la combinación de una mayor proporción de aminoácidos esenciales convierten a la quinua en un alimento muy demandado.
Prensa Latina

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viernes, 4 de febrero de 2011

FAO dice que medidas del Gobierno causan escasez, éste lo desmiente

La Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) dijo que tres medidas implementadas por el Gobierno hace tres años para controlar la inflación contribuyeron a generar en la actualidad escasez y alza en el precio de los alimentos.

Así lo afirmó ayer el representante asistente de la FAO en Bolivia, Gonzalo Flores, quien señaló que las restricciones a las exportaciones, el control de precios y la intromisión del Estado en la producción de aceite “generaron un efecto boomerang” que ha desincentivado la producción de alimentos en el país.

Entre el 2008 y el 2009 se enfrentó una alza de precios en el país por la inflación importada, escasez por desastres naturales y “ciertas medidas de política que se pensó que en ese momento eran buenas: prohibición de exportaciones, control de precios y entrar a la producción de aceite”, puntualizó Flores.

“En ese momento esas medidas surtieron efecto porque permitieron abastecer el mercado interno. Pero siguieron rigiendo y han generado un efecto boomerang muy delicado”, precisó y dijo que esta situación se agravó por “la inseguridad alimentaria crónica” del país.

Indicó que Bolivia es un país que se las arregla para vivir, “aunque una gran parte de su población no tiene acceso a los alimentos suficientes para mantener una vida saludable”. Flores dijo que entre el 22% y 25% de niños menores de cinco años en el país tienen retraso en la talla por desnutrición.

También recordó que la institución advirtió hace seis meses a los jefes de Estado del mundo de que era inminente una nueva alza de precios de alimentos como ocurrió entre 2008 y 2009. “Este peligro fue avisado”, aseveró Flores, quien fue entrevistado por la Red Uno. El 26 de enero, Richard China, director de la División de Apoyo a la Elaboración de Políticas y Programas de la FAO, señaló:

“Las restricciones a las exportaciones, por ejemplo, aplicadas por algunos países productores con excedentes alimentarios, agravaron la situación de los mercados mundiales de alimentos durante la crisis del 2007/2008. La FAO desaconseja firmemente este tipo de medidas, ya que a menudo provocan una mayor incertidumbre y disrupción de los mercados mundiales y empujan a alzas mayores de los precios a nivel global, al tiempo que hacen disminuir los precios a nivel doméstico, reduciendo así los incentivos para producir más alimentos”, subrayó.

Flores añadió que hace un par de años las restricciones surtieron efecto porque permitieron garantizar el abastecimiento interno, pero siguieron rigiendo y generaron un efecto “boomerang” delicado. “Los productores de maíz, de arroz y otros granos fueron desincentivados porque plantaban con una expectativa de rentabilidad, sabían que podían exportar una parte de lo que producían, pero al no poder exportar hacen un uso alternativo de su dinero y lo colocan en otros rubros, principalmente construcción de bienes inmuebles”, remarcó.

De acuerdo con el experto, esta situación explica, por ejemplo, la caída en la superficie plantada de maíz que, posteriormente, obliga a su importación.

El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas (Anapo), Demetrio Pérez, dijo en declaraciones a la Red Erbol que “los empresarios limitaron sus inversiones debido a la inseguridad jurídica propiciada desde las políticas del Gobierno”.

Las autoridades “aprobaron las leyes de acuerdo a su iniciativa, como ellos quisieron, sin adecuarse a la realidad del sector”, cuestionó. Recordó, por ejemplo, que la exigencia de la Función Económica Social (FES) para las tierras productivas, establecida en la Ley de Recondución Comunitaria de la Reforma Agraria, implica una limitación para las inversiones.

Según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), desde 2007 el Gobierno aprobó más de 13 decretos supremos para restringir las ventas al exterior de la carne de pollo, aceite de soya y girasol, maíz, trigo y otros.

El representante asistente de la FAO también mencionó como causas del déficit en la producción de alimentos y alza de precios la contracción de la inversión pública y privada en agricultura en el mundo en un 26% y a las políticas proteccionistas de Estados Unidos y Japón, entre otras.

‘Alza puede derribar gobiernos’

En el reciente Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), Nouriel Roubini, profesor de Economía de la Universidad de Nueva York, sentenció: “Esto es algo que realmente puede derribar sistemas de gobierno, como lo hemos visto en el Medio Oriente”, al referirse al alza de precios, dice una nota de prensa del IBCE.

Piden revertir tierras no cultivadas

El director del Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria (PASA), Remy Gonzales, pidió que el Gobierno revierta las tierras que no cumplen una función social para enfrentar la escasez de alimentos. En Bolivia existen aproximadamente 700.000 unidades productivas, 697.000 corresponden a pequeños productores y 3.000 a productores agroindustriales que tienen el 55% de la superficie cultivable de Bolivia, indicó.

“Esos 3.000 productores son los que han ido comprometiendo la seguridad alimentaria del país”. La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) “ha reconocido que ha dejado de producir el 28% de la superficie productiva (...). Ahora hay razones, el Ejecutivo debería tomar y hacer uso de esas tierras”, dijo.

Agregó que la agroindustria fue favorecida “durante décadas” con la subvención a los combustibles, el acceso a créditos y la condonación de deudas. “Ellos lo primero que hacen es mirar sus bolsillos y exportar, sin preocuparse por el abastecimiento del mercado interno”, sostuvo.
La Razón

Crisis alimentaria: FAO advierte escasez y alza de precios