domingo, 5 de julio de 2009

Morales espera que Obama cambie políticas de intromisión y evite infamias

El presidente Evo Morales dijo el sábado que su gobierno espera de su par de EEUU, Barack Obama, un cambio de políticas de corte injerencista en asuntos internos de Bolivia y no lo acuse falsamente, como ocurrió en el documento base con el que Washington suspendió la Ley de Preferencias Arancelarias y Erradicación de Drogas (ATPDEA) para las exportaciones criollas.

"Hace dos días recibimos una mala información de EEUU sobre el ATPDEA porque nos quitaron esas preferencias. Pero lo más sorprendente es que ya no sólo cuestionan la lucha contra el narcotráfico ni la coca, sino las políticas que vamos implementando en Bolivia. Creo que en el gobierno de EEUU sigue operando algún sector enemigo de la humanidad. Ojalá puedan cambiar esta clase de políticas", dijo al refutar las acusaciones que endilgó Washington a Bolivia.

Morales, que encabezó el acto de promulgación de la Ley que declara a Shinahota como nuevo municipio en la zona del Chapare, centro de Bolivia, deploró nuevamente el informe estadounidense del que, dijo, "son acusaciones falsas" que intentan "combatirnos de otra forma, ya no con golpes de Estado como cuando querían terminar con nuestro gobierno el año pasado".

El documento en cuestión reprocha a la administración Morales por alejarse del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) y, lo que más irritación provocó en La Paz, la "diatriba" contra la nacionalización de los hidrocarburos, así como el cuestionamiento a la nueva Constitución sobre el derecho a la propiedad privada.

También, la acusación de extinguir a los sindicatos obreros, de echar a la agencia antidrogas de EEUU (DEA) del territorio boliviano y de incentivar el cultivo de la coca.

"Pero no creo que esto sea de conocimiento del presidente Obama porque un ser humano como él, tan marginado, excluido igual que el movimiento indígena, su pueblo humillado históricamente, pueda redactar esta clase de documentos", reconoció.

Tildó de "grave" que EEUU haya rebatido la promulgación del decreto de nacionalización del sector hidrocarburífero, el año 2006, y justificó que "si no se nacionalizaba, no había (bono) Juancito Pinto, renta Dignidad o (bono) Juana Azurduy".

"Que el gobierno de Obama cuestione la nacionalización, es una falta de respeto al pueblo boliviano que ha sido una lucha histórica de los pueblos que siempre pelearon por la recuperación de los recursos naturales", señaló.

Explicó también que el retiro de la DEA fue por una cuestión de "moral y ética" y por la soberanía del país porque era condenable que agentes de otros países "vengan a dirigir a la Policía y a las Fuerzas Armadas" y que crearan entidades como las Fuerzas Expedicionarias, bajo mando estadounidense, "destinadas a golpear a los cocaleros".

"No vamos a permitir que la DEA nuevamente retorne a Bolivia para dirigir a toda la región (Sudamericana) como estaba pretendiendo", aseguró.

Por último, rechazó la "acusación disimulada" que aludió al mandatario boliviano, y que afirmó que "autoridades del más alto nivel" incentivan el cultivo de la hoja de coca, cuando su administración trata más bien, "de que los productores nacionales siembren sólo un cato (1.600 m2) de la hoja milenaria por familia" y lucha contra los cultivos excedentarios.
ABI

0 comentarios: